“El venture debt es el gran desconocido de la inversión en España y permite extender los ciclos de liquidez de las compañías”

Extension Fund, el fondo de inversión tras el que se encuentran Antai Venture Builder y la gestora Riva y García, continúa su desarrollo y ya suma 11 startups en su portfolio, de sectores como fintech, insurtech, health, e-commerce o SaaS. Ignacio Moro y Jordi Safont, Managing Partners de la firma, analizan para C&C los primeros meses de la gestora, así como las claves de la inversión en deuda en venture capital, un producto incipiente en España.

¿Cuál es la estrategia de inversión de Extension Fund?

Ignacio Moro: El activo de deuda en venture capital es un producto muy desarrollado en otras geografías, como Reino Unido, Alemania o EE.UU., donde representa el 18% de la inversión total en venture capital. Sin embargo, en España hay muy pocos players, principalmente porque no ha habido una educación financiera suficiente en la comunidad emprendedora e inversora acerca de para qué compañías y modelos tiene más sentido.

A grandes rasgos, invertimos en startups con un alto componente tecnológico a través de notas convertibles o venture debt. Para ello, identificamos dos modelos de compañías o de inversión. En el primer caso, hablamos de modelos intensivos en capital, en fases muy tempranas en las que la deuda es clave para que la empresa tenga un crecimiento sostenido. Este modelo lo hemos podido ver con inversiones como las de Yaba, un agregador de marcas nativas digitales en el que la compra de compañías se tiene que estructurar con un ratio de equity y deuda para poder generar rentabilidad a través de apalancamiento.

Otra parte de su estrategia de inversión es venture debt, ¿cómo la llevan a cabo?

IM: Hablamos de compañías que se encuentran en un estado más avanzado, ya han superado una ronda A o han conseguido levantar €10M o €15M, con un modelo de negocio y un balance sólido, así como un ‘product-market fit’ probado. En estos casos, el venture debt se destina para extender los ciclos de liquidez de la compañía, es decir, para incrementar su runway durante otros seis u ocho meses y que alcancen ciertos hitos operativos antes de su siguiente ronda con mayor tranquilidad. Para ello, tenemos que entender muy bien su modelo financiero y cómo funcionan sus units economics para establecer y estructurar un préstamo de forma que no ponga demasiada presión sobre la compañía. Solemos hacerlo por tramos, con uno inicial que se activa al concederse el préstamo y otro que lo hace automáticamente al cumplir ciertos hitos operativos a nivel ebitda o revenue, por ejemplo.

Jordi Safont: De cara el emprendedor, es un producto mucho menos dilutivo y eso es muy relevante. El venture debt es el gran desconocido de la inversión en España y en muchos casos tenemos que llevar a cabo una labor de formación hacia el emprendedor. Para nosotros, como gestora, ofrece una ventaja competitiva tanto con el emprendedor como con el inversor. Sabemos que la deuda en venture capital es muy novedoso en España, pero creemos que se puede hacer un producto competitivo para emprendedores y que sea útil para ambas partes.

¿Qué tickets medios manejan?

IM: Manejamos tickets medios de €500.000 en fases iniciales a través de notas convertibles. A través de deuda (venture debt), los tickets medios que estamos haciendo son €2M.

Por lo que veo, cubren todo el espectro early stage de una startup. Resulta una etapa clave para las compañías en las que invierten, aunque asumen un mayor riesgo que al entrar en etapas posteriores, ¿no?

IM: Completamente. Hemos hecho operaciones justo en el momento en el que la compañía se está constituyendo, en rondas seed o pre-seed. La deuda nos permite acompañarlas más tiempo y creemos que ese es también nuestro atractivo. Veíamos que en el mercado español no había un modelo similar. Sin embargo, los grandes fondos de venture capital americanos lo utilizan a menudo. Lanzan fondos evergreen, que pueden entrar en distintas etapas y capitalizan el valor del riesgo que asumen durante un periodo de tiempo más largo. Creemos que el venture capital en España seguirá esa tendencia. En el caso de Extension Fund es más limitado, ya que solo podemos realizar ese acompañamiento hasta series A o B, por el momento.

¿Cómo surgió la idea de lanzar un fondo conjunto entre Antai Venture Builder y Riva y García de estas características?

IM: Todas las partes que se unieron para crear Extension Fund teníamos una visión muy clara de la oportunidad que había en el mercado. Fue en plena pandemia cuando comenzamos a plantearnos como podríamos canalizar financiación hacia startups digitales. Sobre todo, teniendo en cuenta el volumen de capital extranjero que llegaba. Nos planteamos levantar un fondo y vimos que el segmento de deuda cada vez iba a ser más relevante. En mi caso, venía de Londres donde hay gestoras de deuda que están levantando vehículos de €900M y van por su cuarto fondo.

Fuimos uniendo las piezas, contábamos con Antai Venture Builder, con éxitos detrás como Glovo o Wallapop, y su experiencia de identificación de negocio, reunir equipos, solución de problemas en fases iniciales y atracción de inversores. Sin embargo, carecían de una plataforma de gestión de activos. Por su parte, Riva y García, aportó su expertise como una de las gestoras más antiguas de España.

Desde su nacimiento, hace menos de un año, han invertido en 11 compañías, ¿qué buscan en las empresas en las que invierten?

JS: Hay que diferenciar entre notas convertibles y venture debt. En el primer caso, al ser una fase muy inicial, el factor común es el equipo. Necesitamos entender su historia, por qué apostaron por un modelo de negocio determinado y cómo han alineado el equity, que al final es el activo más importante que tiene una startup al principio, reflejo del talento que han sido capaces de agrupar. Buscamos talento, emprendedores que conozcan muy bien un vertical y sepan cómo se puede mejorar. Evidentemente, también hay una parte de análisis de mercado, competencia, etc.

Este modelo, también se replica al analizar startups que se encuentran en etapas posteriores. Sin embargo, el utilizar venture debt también aporta números y métricas. En este sentido, ofrece algo más de confort para entender dónde se destina el capital y qué capacidad de evolución tiene a la vez que ellos crecen. En base a eso, te crees si tu equity ticket valdrá bastante más que en el momento que entras y, sobre todo, intentas estructurar el préstamo de manera que no lastre a la compañía. Intentamos poner una capacidad de repago que sea exigente pero cómoda para la empresa.

IM: Es muy importante encontrar ese balance para que la compañía pueda disponer del capital para seguir creciendo, pero que ese capital sea utilizado de manera eficiente y no ponga presión ante eventos externos en el mercado.

Recientemente hemos cerrado una operación en una compañía que tenía la opción de hacer deuda para financiar working capital y completar alguna operación de crecimiento inorgánico. Competimos con varios fondos extranjeros que, a pesar de ofrecer a la empresa term sheets muy altos, podían poner en riesgo su viabilidad antes de levantar la siguiente ronda.

Su última inversión ha sido en la proptech Vivla. ¿Cómo han ejecutado este deal?

IM: Llegamos a Vivla cuando sus fundadores aún estaban ideando la compañía. Tras una primera reunión, en la que nos contaron su visión, funcionamiento del mercado y qué modelos similares había en otras geografías, tuvimos claro que queríamos invertir. Es una compañía enfocada en el mercado de propiedad fraccionada, un segmento incipiente en Europa, que aún no había sido testado, por lo que teníamos que entender muy bien el modelo de negocio. Llevamos a cabo todo el proceso de due diligence para saber cómo había que redimensionar el mercado, cómo funcionaba el sector en EE.UU. y si estaban apareciendo nuevos players en Latinoamérica. De este modo, comenzamos a ver que una deuda tenía mucho sentido para financiar esas primeras compras de inmuebles, por lo que estructuramos un préstamo que les permitiese crecer durante los próximos 12 o 24 meses.

En España, habíamos visto pocos equipos con esa experiencia y ambición para liderar una categoría en Europa. Además, demostraron una gran capacidad de ejecución. Es un modelo complicado, que tiene muchas implicaciones regulatorias, pero supieron como solventar esos problemas. Atrajeron, además, otros inversores y socios que serán claves en su crecimiento. Han logrado levantar €26M, con inversores detrás de la talla de Samaipata, que lideró la ronda, FJ Labs o Fasanara, que puso una línea de crédito de €20M.

JS: El factor diferenciador de nuestro fondo es que, a pesar de ser de deuda, nos alineamos mucho con la visión de los emprendedores. Nos consideramos socios de equity. Queremos que la compañía crezca y nuestra retribución no va a venir por el tipo de interés que pongamos en el préstamo, sino por la parte de equity que nos va a dar la compañía cuando se lo concedamos. No nos importa poner un tipo de interés un poco más bajo si creemos que esa compañía va a llegar a ser algo grande.

En su portfolio cuentan con varias empresas del ámbito Insurtech. ¿Cómo ven el desarrollo del sector en los últimos años? ¿Está muy atomizado?

JS: Antes de crear Extension Fund, estuvimos presentes en algunas de las operaciones de fintech más relevantes del mercado español. Actualmente, en insurtech estamos viendo las mismas dinámicas que se produjeron en fintech entre el 2011 y el 2017. Ambos, son sectores con relativamente pocas empresas, muchos activos bajo gestión y un gran poder de mercado, con algunos productos concretos que se pueden mejorar. Creemos que la mejor manera para irrumpir o generar iniciativas nuevas en estos sectores es a través de startups, que pueden enfocarse a ser digitales desde el primer día, ofreciendo productos personalizados. En nuestro portfolio, por ejemplo, contamos con una startup especializada en seguros de vida (Vitaance); otra para Pymes y autónomos (Singular Cover), de health (Elma), movilidad (Gocleer). Son firmas 100% digitales, algunas creadas en remoto y centradas en un nicho concreto, por lo que pueden personalizar y adaptar mucho mejor el producto al consumidor.

Por otro lado, están estudiando opciones en el sector cleantech, ¿qué peculiaridades ofrece? ¿han detectado oportunidades?

JS: Desde hace unos años hemos detectado un movimiento de startups que intentan ser menos agresivas con el medio ambiente. Con cleantech nos referimos al desarrollo de tecnología aplicada a hacer del mundo un lugar menos contaminante, más eficiente. Abarca desde aplicaciones para la agricultura que permite a los agricultores ser más eficientes con las cosechas o supervisarlas mejor con IA; mecanismos de tratamiento del agua que la potabilizan ahorrando en energía y consumo de plásticos; incluso placas fotovoltaicas que permiten mejorar la eficiencia energética; pasando por el desarrollo de proteínas vegetales o animales que mejoran aspectos alimenticios y son más sostenibles.

IM: Es un sector poco desarrollado en España, pero que en otras zonas de Europa lleva muchos años. Una de sus principales peculiaridades es que los ciclos de madurez de las compañías son mucho más largos, más intensivos en capital, por lo que las empresas tardan mucho más en crecer. En este sentido, Keiner Perkins, uno de los fondos más exitosos en venture capital y uno de los primeros en crear el asset class, fue pionero en invertir en compañías del ámbito cleantech a principios de los 2000.

El pasado mes de junio realizaron un first closing de €20M. El tamaño objetivo de su vehículo es de €35M, ¿en qué punto se encuentra actualmente?

IM: Nos encontramos en el punto justo de ejecución de ese segundo cierre, muy cerca del tamaño objetivo, por encima de los €30M. Los inversores ya han comenzado a transferir el capital. Estamos muy contentos de la acogida que hemos tenido. Estamos muy agradecidos a nuestros primeros inversores y esperamos que nos acompañen a muy largo plazo. Emocionalmente, son los más importantes, ya que han sido los que han hecho viable el proyecto y nos han permitido ejecutar nuestra visión.

¿Qué supone para la gestora contar con el apoyo del ICO y del Fondo Europeo de Inversiones?

IM: Han sido clave para el lanzamiento de Entension Fund, al igual que lo han sido para el desarrollo del ecosistema venture capital en España. Su presencia refrenda la labor del equipo gestor, sobre todo en las etapas iniciales del vehículo, ya que no cuentas con un track record como fondo. Su apuesta validó nuestra visión de mercado y, además, animó a inversores privados a entrar en el vehículo. Creo que serán socios clave para nosotros a futuro. En el caso del FEI, es el mayor inversor en venture capital en Europa. Tiene una gran experiencia en cómo funcionan determinados sectores que también queremos aprovechar. Además, puede ofrecer una visión más alejada de cómo están evolucionando estos segmentos en las diferentes plazas.

JS: El papel del ICO para nosotros ha sido fundamental. Estamos muy agradecidos a cualquier inversor que ha confiado en nosotros en cualquier momento, si es en el primer fondo, aún más, y sobre todo cuando es con una implicación tan decidida como la del ICO.

La pandemia parece haber favorecido el desarrollo de compañías tecnológicas, ¿el deal flow ha crecido en este nicho?

IM: Creo que hay matices. Si que hemos visto una adopción de productos digitales por parte del consumidor mucho mayor. Por ejemplo, el comercio electrónico, antes de la pandemia, representaba en torno al 8% sobre el comercio global y a día de hoy está por encima del 18%. Sin embargo, trae también otras complejidades y otros retos para las compañías. Hay sectores que se han visto muy perjudicados. Hemos visto modelos B2B en el sector turismo o restauración, en sectores más tradicionales, que han visto retrasados sus cifras de modelo de negocio y han puesto challenges en la caja de las compañías, en los runways que tienen. Ha beneficiado más a unos sectores que a otros, sin embargo, es un cambio que ha llegado para quedarse.

¿Sigue estando España lejos de países más desarrollados como EE.UU., Reino Unido, Francia o Alemania en lo que a venture capital se refiere?

JS: Cuando nosotros estábamos levantando el pitch del fondo, haciendo los primeros tickets, una de las cosas que vendíamos como uno de los grandes motivos para invertir en startups era el vintage de oportunidad, el momento de mercado en España. Cada vez hay más y mejores emprendedores en el país y el conocimiento acumulado que se ha ido generando se ha empezado a recoger. Sin embargo, manteniendo la prudencia, aún nos queda mucho recorrido, tanto desde el punto de vista emprendedor como inversor. Tenemos que seguir en esta línea, mejorando el ecosistema y la comunicación de lo que hacemos.

IM: Son muchas dinámicas las que influyen en cualquier ecosistema. Obviamente, esa maduración de los emprendedores es muy relevante. Las startups están alcanzando valoraciones que hace cinco años no se veían, cada vez son más las compañías que levantan rondas de más de €50M y eso es fruto, no solo del talento emprendedor, sino que está también muy relacionado con el ecosistema inversor y con la colaboración público-privada. Las gestoras cada vez levantan fondos mayores, como Kibo Ventures, que ha levantado dos fondos de €155M; o K-Fund, que ha anunciado otro de €255M junto con Telefónica y otros inversores, incluido el ICO. Esos fondos más grandes permitirán a las compañías financiarse durante más tiempo, que los inversores de esos fondos capitalicen mejor el valor creado en las compañías invertidas, animarán a los LPs a ser más activos en el ecosistema.

Por otro lado, la tecnología se ha convertido en algo global. Históricamente, Sillicon Valley, que había sido el centro mundial de las startups y el venture capital desde los años 70, se está empezando a diluir. Europa y Asia están cogiendo una gran relevancia. Londres, por ejemplo, en fintech es el hub más importante del mundo. Todas estas dinámicas favorecen a España.

¿Qué podemos esperar de 2022? ¿Cuáles son sus expectativas?

JS: Nuestro principal objetivo es invertir nuestro actual fondo, aprovechando las oportunidades que estamos detectando en el mercado. En definitiva, contar con este track record nos permitirá plantearnos lanzar un segundo vehículo de mayor tamaño. Creemos que hemos encontrado un muy buen ‘product-market fit’, una muy buena idea de producto. Nos toca demostrar que las startups en las que hemos invertidos tienen recorrido, lo que nos permitirá levantar más capital en el futuro. Lo natural es crear un fondo más grande que nos permita hacer más operaciones, diversificar mejor y llegar a nuevos sectores.

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