La operación, que se enmarca en la estrategia de crecimiento del grupo austriaco en Rumanía, supone un movimiento relevante en el mercado financiero del país y está sujeta a las autorizaciones regulatorias pertinentes, con cierre previsto para el cuarto trimestre del año. La transacción generará para BBVA un impacto positivo estimado de €112M en la cuenta de resultados y una mejora de unos 10 pbs en la ratio CET1.
Garanti BBVA Romania es una entidad financiera con una cuota de aproximadamente el 2% en el mercado rumano y unos activos totales de €4.000M a cierre de 2025, lo que representa menos del 5% de los activos del grupo español. La filial ocupa la décima posición en el sistema bancario del país por volumen de activos y opera en el segmento de leasing a través de Garanti Bank y Motoractive. Su actividad se centra en ofrecer servicios financieros a clientes retail, pymes y corporate, con una cartera consolidada a lo largo de su trayectoria en Rumanía.
Por su parte, BBVA mantiene su posición como uno de los principales grupos bancarios internacionales, con presencia en múltiples mercados y una base diversificada de negocio. En el caso de Rumanía, el grupo es accionista mayoritario de Garanti BBVA, mientras que la desinversión encaja en su gestión de cartera de activos.
En paralelo, Raiffeisen International Bank opera en el país con una base de aproximadamente 2,3 millones de clientes, tanto particulares como empresas, y busca reforzar su posicionamiento local mediante la integración de este activo.